sábado, 24 de octubre de 2015

La fiesta fue de la gente

de la final.

Las cifras oficiales de la Policía de Corrientes habla de 7.800 personas, entre simpatizantes de Deportivo Mandiyú, Huracán Corrientes y los neutrales, hinchas de todos los clubes, pero si hasta el loquito (con cariño) Marcelo Kofman, vino de Buenos Aires para ver el juego.
Fue una fiesta, lo del Deportivo Mandiyú fue increíble, los de Huracán no se quedaron atrás.
Si hilamos finos y seguramente vamos a encontrar falencias, pero el líneas generales, la policía hizo un muy buen trabajo, a pesar que eran 47, pero después vinieron más refuerzos, porque todo desbordó, pero desbordó para bien, pero si un grupo de treinta hinchas del Albo, entraron forzando la entrada de la puerta de Tte Ibañez, claro quedaron muy en evidencia porque era la cabecera y allí no había nadie, y fueron sacados por la policía, le buscamos el pelo, entrada muy lento, por el cacheo.
El árbitro, Sergio Pérez tuvo un buen arbitraje, repito, si hilamos finos, y algo seguramente no les gustó que pite, pero fue bueno su trabo y no incidió en nada en el resultado, en el primer tiempo no sacó ninguna tarjeta, y controló con un sola amarilla el único tumulto que se armó en el juego entre los jugadores.
Los jugadores también hicieron lo suyo, se brindaron al espectáculo de la mejor manera y aunque no fue el partidazo, el clima de público absorbió todo.
Mucha prensa, cobertura, dos radios en vivo, un canal de televisión y transmisión del partido en diferido, todo digno de destacar, más cuando durante la temporada somos dos por partido.
Pero lo mejor de la tarde, fue cuando se armó el tiempo, cayó un fuerte chaparrón, y allí la gente enloqueció, saltó, canto, bailó, disfrutó.
Repito, si hilamos finos, vamos a encontrar muchas cosas que mejorar y que se hicieron mal, pero todo eso se tapó con la fiesta que se vivió en las tribunas.
Felicitaciones a todos los que fueron, ojala que sea el punto de partida para que la Liga Correntina en cada partido, en cada cancha vuelvan, con banderas, camisetas, no importa si son diez, veinte, cien o mil, lo importante es estar y acompañar a los jugadores, al esfuerzo de los dirigentes, involucrarse en sus clubes, buscar crecer, soñar, todos juntos podemos tener esta fiesta todos los fines de semana, lo hizo Cambá Cuá llevando a los chicos de las inferiores y dándole un lindo color el pasado viernes a la cancha de Libertad.
Es esto con lo que soñamos y queremos, los que nos gusta esta Liga.
A la final, la ganó Huracán 2 a 1, pero la fiesta estuvo en las tribunas.

José Luis Córdoba

2 comentarios:

  1. ajaja todos los periodistas se quieren matar no pueden creer toda la gante que llevo Huracan

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  2. jjajajaja lo del Deportivo Mandiyu fue incleible jajajaja tuvieron callados casi todo el partido, no visto lo que canto la gante HURACAN

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